Según el Servicio de Aduanas coreano, todo indica que las cápsulas se elaboraron en el noreste de China, en donde bebés recién nacidos fueron troceados en pedazos y secados, antes de convertir sus restos en polvo.
Los oficiales de Aduanas se negaron a decir de dónde son los bebés o
quién elabora las píldoras bajo el argumento de posibles fricciones
diplomáticas con Beijing. El año pasado, funcionarios del Gobierno
chino ordenaron una investigación sobre la producción del mejunje hecho
a base de cadáveres de fetos o recién nacidos.
Personal de Aduanas ha descubierto 35 intentos de contrabando desde
agosto de cerca de 17.450 cápsulas presentadas como suplementos para
aumentar el vigor, y algunas personas creen que son una panacea para
varias enfermedades, señalaron las autoridades en un comunicado.
Los contrabandistas aseguraron a los agentes de Aduanas que creían
que las píldoras eran de suplementos energéticos ordinarios y que
desconocían los ingredientes o el proceso de elaboración.
Los coreanos étnicos del noreste de China que ahora viven en Corea
del Sur trataban de consumir las píldoras ellos mismos o compartirlas
con otros chinos-coreanos, según un oficial de Aduanas.
Las píldoras eran trasladadas en valijas o enviadas por correo
internacional. En este caso, fueron decomisadas pero no se presentaron
cargos contra nadie debido a que las autoridades consideraron que la
cantidad era pequeña y los contrabandistas no tenían intención de
venderlas, según el agente aduanal, que pidió mantener el anonimato
porque así lo estipula el reglamento del departamento.
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