Un hombre ha encadenado a su hijo de 13 años por su excesiva adicción a los juegos de ordenador, en Phnom Penh, la capital del país asiático de Camboya.
El
padre que trabaja como taxista se enteró por casualidad de que su hijo
se fugaba de la escuela para jugar a videojuegos. Un día, pasaba cerca
de un cibercafé, vio a su hijo jugando y como castigo, lo encadenó a un pilar cerca de la casa.
Horas más tarde, cuando los vecinos
vieron al chico encadenado, llamaron a la Policía, que no tardó mucho
en encontrar al taxista después de que el joven fuera puesto en
libertad. Ha sido denunciado por abuso infantil.
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